Guía práctica

Cambiar de proveedor web: cómo conservar dominio, correo y ficha de Google

En dos líneas: Cambiar de proveedor web no obliga a empezar de cero. El dominio, el correo y la ficha de Google pueden quedarse donde están si se traspasan en orden. La web se copia, se prueba en un entorno cerrado y solo después se cambia el DNS. Lo que decide el resultado es tener acceso a las cuentas antes de contratar a la empresa nueva.

Cambiar de proveedor web consiste en llevarse la web, el dominio y el correo de una empresa a otra sin que el negocio deje de funcionar. Se puede hacer sin perder la dirección, los buzones ni la ficha de Google. La condición es saber quién figura como titular de cada pieza y hacer los traspasos en un orden concreto.

La duda aparece antes de firmar: «¿y si me quedo atado?». Esta guía la resuelve con el procedimiento, los plazos y lo que conviene comprobar.

¿Qué es suyo y qué no cuando alguien le hace la web?

El dominio es suyo si figura a su nombre; el correo, si la cuenta de Workspace es suya. La web suele ser suya si el contrato lo dice por escrito. El código, el alojamiento y las cuentas de Google dependen de quién los contrató.

El dominio

El dominio es la dirección, como `suempresa.es`, y se alquila por periodos. El titular es la persona o empresa que figura en el registro, no quien paga la factura. ICANN, la organización que coordina los dominios, explica que el titular es quien decide sobre el nombre (preguntas frecuentes sobre titulares).

Se comprueba en el panel del registrador (la empresa donde se contrata el dominio), en la consulta pública WHOIS (el registro donde consta el titular) y en la factura de renovación. Si el recibo llega a nombre de quien le hizo la web, el dominio no es suyo aunque lo pague usted.

El alojamiento (hosting)

El alojamiento es el ordenador donde viven los archivos y puede estar a nombre del proveedor. Lo que importa es poder sacar los archivos y la base de datos; si el panel no es suyo, pida una copia completa.

El correo

El correo es un buzón con el dominio detrás de la arroba. Si las cuentas se crearon dentro de un Google Workspace del proveedor, usted es usuario y no administrador: no puede exportar los buzones ni cambiar la contraseña de recuperación.

Los contenidos y el código

Los textos y las fotos que usted aporta son suyos. Los que hizo el proveedor necesitan una cesión por escrito: el artículo 45 de la Ley de Propiedad Intelectual exige formalizar por escrito toda cesión de derechos de explotación. Sin ese papel siguen siendo de quien los creó.

Las cuentas de Google

Son tres: Analytics (las estadísticas), Search Console (lo que Google ve de la web) y la ficha de empresa. Tener acceso no es ser propietario: en Search Console se puede ser «usuario» con permiso completo y no poder añadir propiedades.

Los cuatro traspasos, en orden

Se hacen en este orden: dominio, correo, web y cuentas de Google. Alterar el orden puede dejar un buzón sin recibir o una web en blanco.

1. Dominio: código de autorización y titularidad

Hay dos cosas distintas: el control del dominio, que permite cambiar el DNS (el sistema que traduce el nombre en la dirección del servidor), y el traslado a otro registrador. El control va primero.

En un `.es`, desde el 20 de noviembre de 2024 el registrador actual entrega un código de autorización (`AuthCode`) de 6 a 16 caracteres, válido 10 días. Se entrega al nuevo registrador, que presenta la solicitud, y el contacto administrativo la aprueba (procedimiento de Dominios.es).

En un dominio genérico (`.com`, `.net`), el código se llama igual y el registrador debe facilitarlo en cinco días naturales. La operación se completa pasados unos días si el titular no la cancela (código de autenticación de ICANN).

2. Correo: registros MX y exportación

Los registros MX son las líneas del DNS que dicen a qué servidor se entrega el correo (guía de Google Workspace). Cambiarlos desvía el correo; no lo copia.

El orden es: crear los buzones nuevos con las mismas direcciones, exportar el buzón antiguo y solo entonces cambiar los MX. La exportación se hace por IMAP, el sistema con el que se descargan los mensajes, o con la herramienta del proveedor; contactos y calendario se copian aparte. El buzón antiguo no se borra hasta comprobar que el nuevo recibe y envía.

3. Web: ficheros y base de datos

La web son los archivos (páginas, imágenes, estilos) y la base de datos, el archivador de entradas, productos y ajustes. En una web con gestor de contenidos, como WordPress, copiar solo los archivos la deja vacía.

Google recomienda probar el sitio en el alojamiento nuevo antes de mover el tráfico, con una dirección temporal y `noindex` (la etiqueta que pide a Google no indexar), y bajar el TTL del DNS al menos una semana antes (cambio de alojamiento). El TTL es el tiempo que los servidores guardan la dirección antigua.

4. Cuentas de Google: Analytics, Search Console y ficha

Antes de retirar a la empresa anterior, añada su cuenta como administrador en Analytics y como propietario en Search Console. La propiedad de dominio se verifica con un registro TXT en el DNS; si el proveedor la verificó con su cuenta, puede verificar la suya (cómo verificar una propiedad). Ese registro no se borra: si desaparece y no queda ningún propietario verificado, todos pierden el acceso.

Un ejemplo de secuencia

Un ejemplo inventado: una clínica dental de Cartagena. Pide el código del dominio, crea los buzones nuevos, copia la web y la prueba con `noindex`. Un viernes cambia los MX y el DNS; el lunes comprueba que el correo entra y que la web carga. La ficha se transfiere cuando pasan los 7 días de acceso y el dominio pasa al registrador nuevo un mes después, con todo estable.

¿Cómo cambiar de proveedor web sin perder posiciones en Google?

Si el dominio y las direcciones no cambian, Google ve el mismo sitio en otro servidor: se aplica la guía de cambio de alojamiento.

Cuando la web pasa a otro dominio o se reorganizan las direcciones, hace falta un inventario: cada dirección antigua y su destino, sacado del sitemap, de Search Console y de un rastreo.

Cada dirección antigua se redirige con un 301 permanente, del servidor, directamente a la dirección final y sin cadenas de saltos. Google pide mantener las redirecciones el mayor tiempo posible, en general al menos un año (traslado de sitio).

Si cambia el dominio, además se usa la herramienta de cambio de dirección de Search Console. Exige ser propietario de las dos propiedades y se mantiene 180 días (cambio de dirección).

El momento conviene elegirlo fuera de una campaña con anuncios y lejos de una fecha comercial. A los 30 días toca revisar cuatro cosas: errores 404 en Search Console, páginas indexadas, formularios que llegan y correo que entra y sale.

La ficha de Google: quién la gestiona y cómo se transfiere

La ficha de empresa es el recuadro con nombre, dirección y teléfono que aparece en Maps. Google pide un perfil por empresa y no permite duplicar una misma ubicación (directrices de representación). Por eso no se crea una ficha nueva al cambiar de empresa: se transfiere la que existe.

La transferencia se hace desde «Usuarios y acceso». Solo el propietario principal puede nombrar a otro, y el usuario nuevo debe estar ya vinculado a la ficha. Un propietario recién añadido espera 7 días para usar todas las funciones (transferencia de propiedad).

El orden correcto es: añadir su cuenta como propietario, comprobar que puede editar, esperar el plazo y cambiar el propietario principal. Después se retira la cuenta anterior. Si se hace al revés, la ficha puede quedar sin control.

¿Cuánto tarda y qué puede salir mal?

No hay un plazo único. El código de un `.es` vale 10 días; el de un genérico se entrega en 5 días naturales; la ficha tarda 7 días en dar acceso completo al propietario nuevo. El DNS depende del TTL y el cambio de dirección se mantiene 180 días.

Si se cambian los MX antes de crear los buzones, el correo rebota. Si se copian los archivos y no la base de datos, la web aparece vacía. Si el certificado no se emite en el servidor nuevo, el navegador avisa de que la conexión no es segura. Si el dominio está bloqueado o el código no llega, el traslado se para.

El plan B se prepara antes: mantener pagado el servicio antiguo hasta comprobar el nuevo, guardar copia de archivos, base de datos y buzones, y anotar los DNS anteriores para poder volver. Si el registrador no entrega el código, cabe reclamación ante ICANN en los dominios genéricos; en los `.es`, ante Dominios.es.

Cómo lo hago yo

El traspaso empieza con una sesión de 20 minutos en la que me cuenta qué tiene, a nombre de quién figura y qué quiere conservar. Con eso dibujo el mapa de procesos y una lista de piezas: dominio, correo, web y cuentas de Google. La propuesta llega por escrito en 48 horas, con las fases de 14 días naturales como máximo.

El orden que sigo es el que evita cortes. Primero compruebo la titularidad del dominio y pido el código de autorización; después creo los buzones nuevos con las mismas direcciones y exporto el contenido; a continuación copio los archivos y la base de datos y pruebo la web en un entorno cerrado, con `noindex` y el TTL bajado. Solo entonces cambio el DNS. Las cuentas de Google se transfieren con su cuenta como propietaria y la ficha se traspasa cuando pasa el plazo de acceso.

Para las posiciones, hago un inventario de direcciones y redirijo cada una con un 301 al destino final. Si el dominio cambia, añado la herramienta de cambio de dirección.

El cambio se planifica para que el negocio siga funcionando.

  1. Toma de requisitos20 minutos
  2. Mapa de procesosqué tiene y a nombre de quién
  3. Dominio y correocódigo y buzones nuevos
  4. Web en pruebascopia, noindex y TTL bajo
  5. DNS y redirecciones301 al destino final
  6. Seguimientoerrores, formularios y correo

¿Para quién no es?

No es para quien no tiene acceso a nada. Sin control del dominio no hay traspaso posible: lo primero es recuperar la titularidad, y eso es otro procedimiento, más lento y a veces con reclamación.

Tampoco compensa si queda permanencia por cumplir o hay facturas pendientes. Conviene leer el contrato antes de mover nada.

Y no arregla un problema de resultados. Si la web no convence a quien llega, cambiar de servidor no cambia el texto, las fotos ni la oferta. Ahí el trabajo es otro, y lo explico en qué debe incluir una página web para mi negocio.

¿Cómo puedo ayudarle?

Puedo preparar el inventario, los accesos y las redirecciones, o hacerme cargo de la web una vez traspasada. En diseño web en Cartagena y Murcia el dominio queda a nombre del cliente, con 300 € + 49 €/mes sin IVA y publicación en 5 días laborables.

Si está pensando en cambiar de proveedor web, la conversación de alcance empieza por una lista: qué tiene, a nombre de quién y qué quiere conservar. La vemos en contacto.

Preguntas frecuentes

Si cambio de empresa, ¿pierdo el dominio?

No. El dominio no cambia de dueño al cambiar de empresa; solo se actualizan los DNS para que apunten al servidor nuevo. El traslado del dominio a otro registrador es un trámite aparte y puede hacerse antes o después.

¿Cuánto tarda el cambio?

Depende de cada pieza. El código de un .es vale 10 días y el de un dominio genérico se entrega en un máximo de 5 días naturales. La propagación del DNS depende del TTL configurado; por eso conviene bajarlo al menos una semana antes.

¿Pierdo posiciones en Google si cambio de proveedor?

Si el dominio y las direcciones se mantienen, Google no ve un traslado de sitio. Si cambian las direcciones, hay que redirigir cada una con un 301 y, cuando cambia el dominio, usar la herramienta de cambio de dirección. Ninguna de las dos cosas garantiza una posición.

¿Quién es el dueño del código de la web que me hicieron?

El código y los textos son de quien los creó salvo que exista una cesión por escrito, como exige el artículo 45 de la Ley de Propiedad Intelectual. Pida ese documento antes de cambiar de proveedor.

¿Y si no tengo acceso a ninguna cuenta?

Entonces el primer paso no es migrar, sino recuperar la titularidad. Se pide al registrador con la documentación de la empresa y, si no responde, se reclama. Sin control del dominio no se puede cambiar el DNS ni autorizar un traslado.