Guía práctica
Cómo hacer que mi negocio aparezca en Google: el orden de los pasos
En dos líneas: Para que le encuentren sin pagar anuncios hay que trabajar cuatro piezas y en un orden: la ficha de Google, las reseñas, la web y el contenido de su zona. La ficha va primero porque no cuesta dinero y es lo que Google enseña cuando alguien busca un servicio cerca. Lo demás se apoya en ella, y el avance se mide cada trimestre.
Por qué mi negocio no aparece en Google si ya tengo web
Tener web no coloca un negocio en el mapa. Google decide ese orden con lo que sabe del negocio: su categoría, su dirección, sus reseñas y lo que dicen sus páginas. Para que su negocio aparezca en Google sin pagar anuncios hacen falta esas cuatro piezas, y la web es solo una de ellas.
Cuando alguien escribe «cerrajero cerca de mí» en el móvil, lo que ve es un mapa con tres negocios, sus estrellas y un botón para llamar. Ese bloque se llama resultado local, y en las fichas que gestiono, las búsquedas que acaban en llamada suelen llevar el nombre de la ciudad o un «cerca de mí». Si no está ahí, puede perder la llamada de quien busca en su zona y no le conoce; la web sigue sirviendo para quien llega por otra vía.
Cuando pide presupuesto, la frase que más se repite es que quiere un trabajo que aporte resultados. Le explico el método y le enseño cómo se mide el avance.
¿Qué es la ficha de Google y por qué manda en las búsquedas de mi zona?
La ficha de Google (Google Business Profile, antes Google My Business) es el recuadro con el nombre, las estrellas, el horario y el botón de llamar que aparece en el móvil. Se crea con una cuenta de Google y es la puerta por la que entra buena parte de las llamadas locales.
Se crea desde la página oficial de registro en Perfil de Empresa. Estos son los datos que pide:
- Cuenta de Google del negocio, mejor la del dominio de la empresa que la personal de un empleado: así no se pierde el acceso.
- Nombre tal y como está en el rótulo o en la factura. Añadir «Cartagena» va contra las directrices de representación y puede costar la suspensión.
- Categoría principal, la que más pesa. «Taller de reparación de automóviles» describe el oficio; «Taller», a secas, no. Se añaden pocas secundarias.
- Dirección si recibe público. Si trabaja en casa del cliente, se oculta y se marcan las zonas donde presta el servicio.
- Teléfono, web y horario real, con festivos y vacaciones.
- Verificación por teléfono, correo, videollamada o postal. Hasta que no se verifica la empresa, los cambios no se publican en Google.
Con la ficha verificada llega el mantenimiento: fotos reales, servicios con precios orientativos y horario al día.
Google construye el resultado local con esa ficha y con otras señales. Su ayuda dice que el posicionamiento local depende de relevancia, distancia y prominencia. La distancia entre el negocio y quien busca no se puede cambiar; por eso un negocio de Cartagena no aparece primero en Murcia. La relevancia (categorías y servicios) y la prominencia (reseñas, menciones y web) sí se trabajan.
¿Cómo consigo reseñas y qué no se puede hacer?
Las reseñas se piden cuando termina el trabajo, a todos los clientes, una vez y sin ofrecer nada a cambio. Esa es la forma que Google admite.
En la práctica: al acabar el servicio se envía por WhatsApp el enlace directo a la ficha, con una frase corta. Se pide a todos, no solo a los contentos. Y se contesta todo, lo bueno y lo malo, en un par de días. Una respuesta serena a una queja suele transmitir confianza a quien la lee.
La política de Google es explícita. Su página de contenido prohibido y restringido retira las reseñas pagadas y prohíbe ofrecer «incentivos, como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos» a cambio. También prohíbe pedirlas solo a clientes satisfechos y desaconsejar las negativas.
Se puede responder públicamente y denunciar una reseña que incumpla las normas, como explica la ayuda para gestionar reseñas. No se puede borrar una reseña negativa verdadera, comprarla, escribirla uno mismo ni pedírsela a un familiar que nunca ha sido cliente.
¿Qué necesita mi web para que Google la entienda?
La web necesita cuatro cosas: texto que se pueda leer sin depender de imágenes, una página por servicio, un título y una descripción propios, y los datos del negocio visibles y marcados. Con eso Google sabe qué vende y dónde.
La guía de inicio de Google lo resume en contenido útil, títulos claros, direcciones descriptivas y enlaces con sentido. En un negocio local se traduce en esto:
- Una página por servicio. «Cerrajería», «persianas» y «cajas fuertes» no caben en la misma página compitiendo por lo mismo.
- Un título propio en cada una, con el servicio y la zona escritos como los escribiría un cliente.
- Los datos del negocio a la vista: dirección, teléfono y horario, y además marcados con datos estructurados LocalBusiness, la etiqueta que Google lee para saber que ahí hay un negocio físico.
- Velocidad y móvil, porque la mayoría de estas búsquedas se hacen desde el teléfono.
Si la web todavía no existe, el punto de partida es otro: necesito una página web para mi negocio explica qué pedir y en qué orden.
¿Qué se escribe para que le encuentren en su ciudad?
Se escribe lo que el cliente pregunta antes de llamar: cuánto cuesta, cuánto se tarda, cómo se pide cita, a qué zonas llega y qué pasa si algo sale mal. Cada página responde a una pregunta real, con el servicio y la zona dentro de una frase que se entiende.
Un ejemplo. Para una cerrajería de La Unión, «Cambio de cerradura en La Unión: qué cuesta y cuánto se tarda» describe mejor la página que «Cerrajería La Unión | Los mejores precios». La primera contesta a lo que se busca; la segunda repite la palabra.
Suele restar más que aportar: la misma palabra treinta veces, textos copiados del fabricante, una página por municipio con el mismo texto, premios que no existen y frases como «líderes del sector». Google pide contenido útil y fiable, pensado para personas, con autoría y experiencia detrás. Un negocio de servicios necesita una página por cada servicio que vende.
¿Cuánto tarda en notarse?
La ficha se mueve en días; las posiciones, en meses. Son dos relojes distintos y conviene no mezclarlos.
En la web, Google tiene que rastrear la página, entenderla y compararla con las demás; su documentación avisa de que un nuevo rastreo puede tardar de días a semanas, y una web nueva tarda más que una que ya existe.
Se mide en dos paneles. En Search Console se ven las impresiones (cuántas veces apareció su página en una búsqueda), los clics y la posición media. En la ficha se ven las llamadas, las solicitudes de indicaciones y las visitas al perfil. Con esos números se puede decir qué mejoró y qué no.
No se puede prometer un puesto concreto: el orden lo decide Google. Lo que se puede comprometer es el método y la medida: qué se hace cada mes y qué se enseña cada trimestre.
En la página de casos de éxito, el proyecto de la agencia GLS de Mazarrón incluye su posición media en Google antes y después.
¿Qué se puede conseguir?
Una ficha completa, reseñas recientes y una web que responde a lo que se busca en su zona. El orden de Google no se puede prometer; lo que se puede medir es si aparecen más llamadas y más impresiones cada trimestre.
Cómo lo hago yo
Empiezo por la conversación de alcance: veinte minutos, sin coste, para ver su zona, su sector y con qué búsquedas compite. De ahí sale la propuesta por escrito en 48 horas, con el precio cerrado (79 €/mes) y lo que se hará el primer trimestre.
La ficha la trabajo en el orden que pide Google: categoría principal, servicios, fotos reales, horario y teléfono. Compruebo la verificación y los accesos, porque la ficha queda a nombre de su empresa. Las reseñas se piden al terminar cada trabajo, a todos los clientes y sin ofrecer nada a cambio; se contestan en un par de días, también las que no gustan.
El contenido se escribe sobre lo que se pregunta en su municipio: las palabras con las que la gente pide su servicio. Se colocan en títulos y páginas que se entiendan.
Cada trimestre le entrego un informe con las impresiones y las llamadas que han llegado desde Google, con sus propios datos de la ficha y de Search Console. Con eso decidimos qué se toca el trimestre siguiente.
El método se sostiene en la constancia y en la medida, y ahí está lo que puedo comprometer.
- Conversación de alcance20 minutos, sin coste
- Propuesta por escrito48 horas, con precio cerrado
- Ficha y reseñascategorías, fotos, horario y respuestas
- Contenido localtextos que responden a lo que se busca en su zona
- Informe trimestralimpresiones y llamadas, con sus propios datos
¿Cuándo no compensa?
- Si necesita clientes esta semana. El posicionamiento es acumulativo; para una urgencia están los anuncios.
- Si no puede dar acceso a la ficha. Hacen falta permisos de propietario o administrador para trabajar la ficha.
- Si el negocio es nuevo y aún no tiene clientes a los que pedir reseñas. Se puede empezar por la ficha y la web, pero las reseñas llegan con el trabajo.
Cómo puedo ayudarle
En Ágora Delfos trabajo esas cuatro piezas para que su negocio aparezca en Google en su zona: la ficha al día, las reseñas pedidas y contestadas, el contenido local y la revisión técnica. La ficha queda a nombre de su empresa, con sus accesos y sus reseñas.
Empezamos con veinte minutos de conversación para ver su zona y su sector; en 48 horas tiene la propuesta por escrito. Si quiere que lo revise con usted, el punto de partida es la conversación de alcance: servicio de SEO local.
Preguntas frecuentes
¿Puedo salir en Google Maps sin tener página web?
Sí. La ficha se crea y se verifica sin web, y con ella sola puede aparecer en el mapa. Sin web pierde el contenido que responde a las preguntas de sus clientes; la ficha y la web se refuerzan.
¿Cuánto tarda la ficha en reflejar un cambio?
Pocos días, una vez verificada. Las posiciones de la web van por otro camino y se cuentan en meses; por eso el avance se mide cada trimestre.
¿Sirve comprar reseñas o regalar algo a cambio?
No. La política de Google retira las reseñas pagadas y prohíbe ofrecer dinero, descuentos o regalos a cambio, igual que pedirlas solo a los clientes contentos.
¿Qué hago si ya tengo ficha pero no me llaman?
Lo primero es revisar si está completa y verificada: categoría principal, servicios, fotos reales, horario y teléfono. Después, las reseñas y el contenido de la web. Son las tres palancas de una búsqueda local; la distancia no se puede cambiar.
¿Esto vale para cualquier negocio?
Vale para negocios que venden en una zona y reciben llamadas o visitas: talleres, clínicas, reformas, hostelería o asesorías. No vale para competir por palabras nacionales muy disputadas ni para quien necesita clientes esta semana.
